Me siento herida,

Con una daga en el estómago,

Y sólo puedo pensar;

“En cómo hacerte daño”

Verte retorcer en la culpa,

En el dolor, en el miedo.

¿Es que acaso no entiendes?

¡Quiero que me ames a mi manera!

Con mi lenguaje,

A la medida de mis necesidades.

Quiero ser tu centro,

Tu luz, tu mundo.

Olvídate de ti mismo,

y Ámame con tal culpa

y remordimiento,

que no quede nada de ti,

más que yo,

que no quede nada de ti,

más que mi pensamiento.

Nota: Todos hemos sido alguna vez esta voz, con nuestros padres, con nuestros hijos y con nuestras parejas; ¿Cuál es tu lenguaje del amor?

K. Löwenthal

Limassol, 26.05.2020